Para padres: ayuda en casa con un solo botón
Cuando la tele, el router o la lavadora no hacen lo que deben, alguien de tu confianza puede mirarlo contigo. Tú sigues en tu casa, y eres tú quien pulsa los botones.

Esto es todo lo que tienes que hacer
Pulsa el botón grande
El teléfono de tu ayudante suena, igual que con una llamada normal.
Apunta el teléfono al problema
Ahora tu ayudante ve lo que tú ves.
Sigue el círculo
En tu pantalla aparece un círculo o una flecha alrededor del botón que hay que pulsar. Un texto en letra grande te dice qué hacer, y tu teléfono puede leerlo en voz alta.
Con calma y con claridad
Nada que aprender
Hay un solo botón para pedir ayuda. Ni menús en los que perderse ni contraseña que recordar.
Letra que se lee bien
Elige entre tres tamaños de letra. Los mensajes de tu ayudante llegan en letra grande, y el teléfono puede leerlos en voz alta.
Practica primero
El modo de práctica te deja probarlo todo con calma, antes de que lo necesites.
Guías para conservar
Después de una llamada, los pasos se pueden guardar como una guía con imágenes. La próxima vez podrás hacerlo por tu cuenta, a tu ritmo.
Solo tu ayudante
Solo un teléfono que hayas vinculado puede ver tu cámara, y solo después de que hayas pulsado el botón o hayas contestado.
Tu idioma
Inglés, sueco, alemán, español, francés, noruego o danés.
Una nota para la familia
La mayoría de los padres no quieren molestar, así que esperan con el problema hasta tu próxima visita. Un solo botón hace más fácil dar ese paso. Una llamada de cinco minutos hoy es mejor para todos que una semana sin tele.
Configúralo con ellos y haz una llamada de práctica. Mira cómo funciona.
La próxima vez, ahórrate el viaje
Configúralo una sola vez, durante una visita. Después, la ayuda está a un botón de distancia.
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